Saltar al contenido

La Madre del Mundo: Nuestra Señora de Regla

Nuestra Señora de Regla

El surgimiento del mundo es un hecho polémico que sigue siendo motivo de investigación aún en nuestros días.

Ha sido sustentado por diversas teorías científicas y religiosas que han trascurrido como sabia de generación en generación, siendo moldeado este suceso como suave arcilla por las manos callosas de culturas cosmopolitas a lo largo de la historia de la humanidad.

Yemayá: La Orisha que amamanta al mundo

Yemayá es la más grande deidad del Panteón Yoruba es considerada por sus devotos como la madre del mundo.

Relata el pataki que acostada sobre un palmo de tierra dio a luz a la humanidad y desde ese entonces está unida a cada ser humano de forma espiritual mediante un cordón umbilical que solo destensa cuando sus hijos están listos para enfrentar los azares del destino.

La dueña de los mares como también es conocida se sincretiza con Nuestra Señora de Regla, santa que reside en el municipio habanero que lleva de forma conmemorativa su nombre, dicho santuario fue terminado en el año 1818.

El sagrado santuario de Regla

Es curioso destacar que siendo esta la dueña del océano y las profundidades uno de los métodos empleados para acceder a su santuario sea precisamente atravesando la bahía de la Habana en la histórica lanchita de Regla.

La tradición recoge que todo aquel que cruza por primera vez el mar para visitarla debe arrojar a las profundidades una pequeña limosna como muestra de respeto.

Más curioso aún que siendo el siete su número representativo tarde justo siete minutos a la lanchita atravesar la bahía para llegar a su encuentro.

Día de la Virgen y la Orisha

Su festividad se celebra el 7 de septiembre, día en el que sus devotos le ofrendan a las olas frutas frescas, dulce de coco, flores, velas y barquitos de papel en los cuales les envían sus mensajes de fidelidad y peticiones, festividad en la que también se realiza su procesión.

La virgen de la bahía es una de las pocas santas negras representadas por la Iglesia Católica, siendo precisamente su color de piel una coincidencia que la entrelaza con la representación de Yemayá en la religión africana.

Viste una túnica azul con encajes blancos simulando las olas del mar que solo permite observar su rostro, yaciendo a sus pies la llave de nuestra Villa San Cristóbal de La Habana.

La fe que sienten los cubanos por ella me atrevería a decir que es tan majestuosa y profunda como el mismísimo océano.

Protectora de mares y océanos

La Santísima Virgen de Regla protege a los marineros y pescadores, de igual forma vela por los viajeros que cruzan los mares hasta llegar sanos y salvos a su destino.

Yemayá es dueña de las Tempestades marinas, el melao (jarabe de color oscuro y textura espesa que se obtiene de procesar la caña de azúcar), bajo su resguardo se encuentran todas las riquezas que permanecen hundidas en el fondo del mar, los arrecifes, la fauna y la flora marina están también bajo su cuidado.

El melón es su fruta preferida, se le ofrendan ramilletes de rosas rojas y en general gusta de diversos objetos de color azul como por ejemplo las velas y los pañuelos.

Es frecuente observar decorando sus altares embarcaciones y tambores por ser ávida bailarina.

Se le atribuye a esta santa el poder de la adivinación y la creatividad, en ella nace además la naturaleza, la calma de esta y la furia al mismo tiempo.

Yemayá aconseja a sus hijos a siempre enfrentar la vida con la verdad por ser esta la única llave que siempre abrirá todas sus puertas. Su furia es grande para quien la provoca, de la misma forma que es grande su benevolencia y su perdón.

Autor: Ninette Fernández

Contenidos más leídos:

error:
Enviar este mensaje
Hola, quiero desbloquear mi camino.

¿Puede enviarme la información y el precio para una cita con ustedes?

Gracias