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¿Conoces los Orishas Masculinos más venerados en Cuba?

Los orishas del panteón yoruba

Son ellos los que el pueblo adora, los que escuchan las plegarias de miles de devotos que alzan sus voces con fe buscando amor, salud, estabilidad económica y éxito en la vida, entre muchas otras peticiones.

Lo Orishas masculinos del Panteón Yoruba más venerados por los cubanos son aquellos que se destacan por sus inmensos poderes dentro del panteón yoruba y también por ese grado de humanidad que se gana la empatía y el amor de los devotos.

Conozcamos ahora cuáles son los Orishas masculinos más venerados por el pueblo cubano:

Obbatalá, el Creador del mundo

El Orisha Obatalá

Obatalá es el anciano Padre Orisha, el creador del mundo y de todo lo que nos rodea. Es el padre de todos los hijos en la tierra y el que hizo a su imagen, a los seres humanos.

Es un Osha de cabecera y rige todas las partes del cuerpo humano, principalmente de la cabeza, de los pensamientos y de la vida humana y por el respeto que se le debe y la pureza que entraña, es dueño de la blancura. Su nombre proviene del Yoruba Obbàtalá (rey de la pureza).

Representa la creación aunque se dice que la misma no es necesariamente inmaculada. Por tanto, en él se unen lo magnánimo y superior, pero también la soberbia, la ira, el despotismo.

Es quien escucha los rezos de todos sus hijos con paciencia y amor y que trae inteligencia, paz y calma al mundo. En la naturaleza está simbolizado por las montañas

Si le rezamos con fe y nos mostramos dignos, Obatalá podrá interceder por nosotros ante cualquier Osha u Orisha, porque se considera el padre del género humano y dueño de todas las cabezas.

Sincretismo Católico del sabio Obatalá

Obatalá sincretiza en la religión católica con la Virgen de las Mercedes, también muy venerada en Cuba. Se considera a Las Mercedes como la patrona de los presos, concededora del perdón y la paz.

Cada 24 de septiembre, es costumbre entre los cubanos festejar el día de la Virgen de las Mercedes, además de festejar a Obatalá y en una sola imagen le rezan por la paz y la prosperidad.

Shangó, el Dios del Trueno

El Orisha Shangó

Shangó simboliza la vida misma y la alegría de vivirla. Es un Osha guerrero, el rey de la religión Yoruba y uno de los Orishas más populares de su panteón, por lo que también en Cuba es sumamente venerado como gran guerrero y protector.

Está presente en el grupo de los Oshas de cabecera y se le considera el Orisha de la justicia, la danza, la fuerza viril, los truenos, los rayos y el fuego, dueño de los tambores Batá, Wemileres, Ilú Batá o Bembés, del baile y la música.

Por ello Shangó siempre se asocia con la intensidad de la vida, la belleza masculina, la pasión, la inteligencia y las riquezas. Es el dueño del sistema religioso de Osha-Ifá y representa el equilibrio entre las situaciones favorables y desfavorables en la vida.

Shangó fue un rey guerrero y fue el primer awó, aunque luego cambió con el sabio Orula el ashé de la adivinación por la danza. Y es que Kabiosile, como también es llamado, es revoltoso e intranquilo.

Sincretismo católico del Kabiosile

Sincretiza en el catolicismo con Santa Bárbara, cuya festividad es el 4 de diciembre. Santa Bárbara es la protectora contra la injusticia, la envidia y los enemigos, ella es la virgen de aquellos que luchan con armas.

En Cuba, Santa Bárbara es una de las deidades más veneradas, y sus devotos acuden al Santuario Nacional dedicado a la santa, ubicado en el barrio de Párraga, en el municipio de Arroyo Naranjo y llevan flores, velas, cumplen promesas y piden por milagros.

Elegguá, el que abre los caminos

El Orisha Eleguá

Eleguá es conocido por devotos y no devotos, como el que abre los caminos. Es la protección primera y los no iniciados o aleyos deben recibirlo o consagrarlo como primero. Y es que es el dueño absoluto de los caminos y el destino, y puede cerrar o abrir el astral para la felicidad o infelicidad de los seres humanos.

Es un Osha del grupo de Orisha Oddé, a los que se le llama Los Guerreros. Él es el primero de los guerreros, grupo que integra junto a Oggún, Oshosi y Osun. En la naturaleza está simbolizado por las rocas.

Es el mensajero fundamental de Olofin y vive en la mayoría de los casos detrás de la puerta, cuidando el hogar de quien lo posee, desde allí protege de los infortunios del destino.

También es el intérprete principal de las letras del sistema del oráculo del diloggún y juega un rol fundamental en los subsistemas del oráculo de Biangue o Aditoto.

El pequeño Eleguá y su Sincretismo Católico

Elegguá sincretiza con el Santo Niño de Atocha, figura de leyenda y devoción en localidades de España, pues le rezan como hijo de María, Nuestra Señora de Atocha.

A partir de esta leyenda, ha crecido por todo el mundo la devoción al Santo Niño de Atocha, pues se le adjudican muchos milagros vinculados a la protección y a la caridad.

Oggún, el Amo del Hierro

El Orisha Oggún

Oggún es el Orisha que representa la fortaleza, el trabajo y la fuerza áspera e inicial. Por ello simboliza la fuerza que encierra la caja del cuerpo humano, el tórax, donde están todos los órganos vitales.

Es el Amo del hierro, de todos los metales y simboliza la virilidad descomunal en el ser humano. Es dueño de las herramientas y de las cadenas. Le pertenecen los metales, es el regente de los herreros, de las guerras, vigía de los seres humanos. Así, su nombre proviene del Yoruba Òggún (guerra).

Oggún es un Osha del grupo de Orisha Oddé, comúnmente denominados Los Guerreros junto a Eleguá, Oshosi y Osun. Es dueño del monte junto con Oshosi y de los caminos junto con Eleguá.

Sincretismo Católico de Oggún el guerrero

Oggún sincretiza en la religión católica con San Pedro Apóstol, uno de los Doce Apóstoles que aparecen en el Nuevo Testamento, y es protagonista principal de numerosos episodios en el Evangelio.

San Pedro es protector de pescadores, constructores, cosechadores, panaderos, carniceros, zapateros, cerrajeros, relojeros y albañiles. A él se le reza contra la fiebre y el envejecimiento, pues se dice que puede alejar todos los males.

Ochosi, el Orisha Cazador

El Orisha Oshosi

Oshosi es el cazador de la Osha, el protector de los desvalidos. Es un Osha de Cabecera que también integra el grupo de los Orisha Oddé, comúnmente llamados Los Guerreros, conformado por valientes Orishas, deidades del monte que protegen y cuidan a los hombres.

Orisha cazador por excelencia que se relaciona con la cárcel, la justicia y con los perseguidos.

Es el pensamiento, rápido como su flecha, capaz de trasladarse a cualquier sitio o a cualquier tiempo y capturar o coger algo. Se le considera mago y brujo y su nombre proviene del Yoruba Osóssí «El que trabaja con brujería».

Lo simbolizan las armas, siendo el arco y la flecha sus dos herramientas de poder, con las cuales caza lo bueno y lo malo de la vida. Está relacionado estrechamente con Oggún, juntos son excelente guerreros. Es el dueño del monte y de la caza, su otá (piedra) se recoge allí.

El justiciero Oshosi y su Sincretismo católico

Ochosi sincretiza en la religión católica con San Norberto, fundador de la orden de canónigos regulares Norbertinos o Premonstratenses. Intelectual y sabio, proclamaba la palabra de Jesús y ofrecía siempre caridad, dando sus riquezas a los necesitados.

Su legado se mantiene vivo en creyentes cristianos, quienes lo invocan para vencer enemigos, y contra la envidia e injusticia.

Osain, Dueño del Monte

El Orisha Osain

Osain es el Orisha Dueño del Monte que conoce todos sus secretos, el sabio, el curandero, el que salva de la muerte.

Representa a la naturaleza y es adivino, conocedor de los mayores hechizos y rituales con hierbas, con estos se fortalece para la guerra. Es médico y sabio, conocedor de todos los secretos de las plantas, portador de su Ashé y poderes.  

Es el dueño absoluto del monte y de la vegetación que allí se recoge, conoce cada hierba y su ashé particular, y las utiliza para hacer el bien nunca el mal. Muchos dicen que es guardián y consultor, entre la maleza de la manigua se esconde, anda siempre adquiriendo nuevos conocimientos y sabiduría.

Los cantos para Osain son sumamente importantes en las ceremonias de consagración y purificación espiritual y sobre todo para la confección del Omiero, esa agua sagrada a base de hierbas que también se utiliza para la limpieza espiritual de los devotos.

Sincretismo Católico de Osain del monte

Osain sincretiza en el catolicismo con San Antonio Abad o San Antón, el Patrón de tejedores de cestos, fabricantes de pinceles, cementerios, carniceros, animales domésticos, un modelo de espiritualidad ascética.

A él le rezan muchos por la salud y por el bienestar de las mascotas, pues es considerado protector de los animales.

Aggayú Solá, el Orisha de los Volcanes

El Orisha Aggayú

Aggayú Solá es el gigante de la Osha. Es un Orisha y representa en la naturaleza al volcán, el magma, el interior de la tierra, todo lo inmenso y poderoso del universo. Simboliza además las fuerzas y energías de la naturaleza, la fuerza de un terremoto, la lava de los volcanes y la misma fuerza que hace girar al universo y a la tierra.

Es también el Orisha de los desiertos, de la tierra seca y de los ríos enfurecidos, vive en todo lo natural, en lo magnánimo.

Se le conoce como el bastión de la Osha y particularmente de Obbatalá. Vive en la corriente del río y por ello muchos lo reconocen en la imagen de un barquero en el río.

Este Orisha representa el fuego y se dice mucho en los patakíes sobre su carácter belicoso y colérico. Su nombre proviene del Yorùbá Aginjù Solá (Aginjù: desierto -So:voz – Àlá: Cubrir), literalmente «El que cubre el desierto con su voz».

Sincretismo del Gigante de la Osha

A Aggayú Solá se le sincretiza con el “portador de Cristo”, San Cristóbal, patrón de La Habana.

San Cristóbal es símbolo protector de La Habana, protector de viajeros, marineros, transportistas y barqueros. A él se le pide ayuda para cruzar los ríos y las aguas e igualmente brinda salud y cura a los enfermos.

Osún, el Vigilante de la Osha

El Orisha Osun

Osun es el vigilante, el mensajero y el guardián de la Osha, el que cuida desde lo alto todo lo que sucede y avisa para preverlo. Es un Osha del grupo de Orisha Oddé, comúnmente llamados Los Guerreros y va con Eleguá, Oggún y Oshosi.

Representa al espíritu ancestral que se relaciona con el individuo genealógicamente y que le guía y advierte durante su camino en la vida. Es el mensajero del padre Obbatalá y del creador Olofin.

Simboliza a los ancestros de un individuo específico y se vincula estrechamente con el adivino Orula. Osun es su apoyo para obtener los poderes de la adivinación y el conocimiento real y trascendente.

Es en sí la verticalidad del ser humano sobre la tierra, y por ello es tan sagrada en la religión yoruba su atención, no debe caerse su fundamento que se presenta como la forma de un gallo. Cuando se tambalea o cae solo, es un mal presagio y se teme que quien lo posee está siendo presa de una brujería, o es asechado por la muerte, la enfermedad y el infortunio.

Osun el gallo y su Sincretismo Católico

Osun sincretiza en la religión católica con San Juan Bautista, judío predicador considerado como profeta por tres religiones: Cristianismo, Islam y la Fe Bahá’í.

Actualmente, se le dedica a San Juan Bautista la celebración de la Noche de San Juan. A él le rezamos buscando su protección contra los males que plagan el mundo y le pedimos ayuda cuando nos vemos en situaciones difíciles y desesperadas.

Babalú Ayé, Orisha de la Enfermedad

El Orisha Babalú Ayé

Babalú Ayé es el Orisha de las enfermedades, y quien brinda sanación. Es el Orisha de la lepra, la viruela, las enfermedades venéreas y en general de las pestes y miseria. Es muy conocido y venerado en un intento por alejar las dolencias, aunque es sumamente respetado porque es una deidad de inmenso poder capaz de llenar de una plaga mortal al mundo.

Representa las afecciones de la piel, las enfermedades contagiosas, especialmente las venéreas y las epidemias en el ser humano.

Su nombre viene del Yorùbá Babàlúaíyé (padre del mundo), aunque en África se le conocía como Samponá o Sakpatá, por ser la viruela y la lepra enfermedades mortales.

San Lázaro y Babalú, Sincretismo religioso

San Lázaro es una de las deidades más veneradas en Cuba. En San Lázaro Bendito se da la confluencia de dos personajes distintos, dígase de San Lázaro, amigo de Jesús y canonizado por la Iglesia Católica Romana y Lázaro, mendigo representado como un anciano que viste harapos y usa un par de muletas, con las piernas llenas de llagas y rodeado de perros.

Es un santo venerado por miles de personas como protector de los enfermos, hacedor de milagros, quien permite alejar todo lo malo que castigue a nuestro cuerpo, quien devuelve la salud al desfavorecido.

Los devotos le ofrecen al santo grandes ofrendas y sacrificios, cada día 17 de diciembre, día en que se celebra a San Lázaro y Babalú Ayé.

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