Sobre la tierra existió un hombre llamado Ogbe Wale, este se dedicaba a seducir mujeres para luego aprovecharse de ellas.
Pataki donde Ogbe Wale no creyó en el poder de los Muertos
En cierta ocasión puso sus ojos sobre una hija de Oshún y tanta fue su insistencia que terminó cortejándola y tiempo después cuando había obtenido de ella lo que quería la abandonó.
La joven destrozada por la traición de Ogbe Wale se negó a volver a comer o a salir a la calle.
Esta permanecía encerrada en el sótano de su casa, el cual era un lugar húmedo y frío, con el paso de unas semanas bajo estas mismas condiciones la hija de Oshún enfermó de tuberculosis y posteriormente murió guardándole un gran rencor a Ogbe Wale.
La familia de la joven fue a visitar a Orula para que este realizara el Ituto y para preguntar si el espíritu deseaba comunicar algo más.
Entonces se reafirmó lo que ya se conocía, la mujer estaba muy furiosa con Ogbe Wale y juró vengarse de él.
Ogbe Wale ignoró la sagrada palabra de Orula
Orunmila al ver esto mandó a buscar a Ogbe Wale y le comunicó que debía hacerse un paraldo pues el Eggún de su antigua amante lo perseguía y mientras no se realizara la obra jamás volvería a ser feliz.
Este, quien se sentía seguro de sí mismo, afirmó no creer en los muertos y partió de la casa del adivino como si nada.
Tiempo después Ogbe Wale comenzó a cortejar a otra mujer a la que le hizo lo mismo.
Eggun castiga y maldice con enfermedad y muerte
Esta, guiada por el espíritu de la hija de Oshún llegó hasta el panteón donde esta descansaba, entonces la fallecida se le presentó a la mujer diciéndole que tomara uno de sus huesos, lo raspara y se lo diera a tomar a Ogbe Wale y de este modo las dos quedarían vengadas.
Esta actuó siguiendo los consejos del espíritu, preparó una bebida y se la ofreció a Ogbe Wale, este que no sospechaba nada se la tomó y tiempo después comenzó a padecer malestares, fiebre, decaimiento, tos con sangre y muchas otras dolencias sufriendo en carne propia lo que había sentido la hija de Oshún.
Ogbe Wale por no seguir los consejos de Orula y en consecuencia a sus malas acciones sufrió de la maldición y de la enfermedad a manos de Eggún, muriendo en la misma fecha que su antigua amante pero un año después.