Saltar al contenido

El Culto a la Madre Naturaleza en la Religión Yoruba

Culto a la naturaleza

La madre tierra es una deidad que ha sido venerada a lo largo de la historia de la humanidad, se considera como una entidad inmortal que traspasa el tiempo y el espacio.

Diversas religiones le han atribuido numerosos nombres y cultos de adoración, lo cierto es que ha estado presente su veneración en muchas generaciones de humanos, entre sus peticiones para con esta deidad figuraron en antaño el poder tener fortuna en las cosechas y tierras fértiles.

La atribución del aspecto maternal en esta entidad sobrenatural está dada por el instinto de protección, el que es fijado por el hombre como cualidad derivada del cariño filial, misma percepción que ubica a esta madre como figura representativa de seguridad y fuente encargada de proveer salud, alimentos y bendiciones.

En la estrecha percepción que existe entre lo humano y lo sobrenatural, el devoto la representó como una mujer que se descubría ante la multitud representada con una toga blanca.

A su aparición se sucedían fenómenos naturales entre estos podemos citar la llegada de las lluvias que anulaban las sequías que se encontraban azotando las aldeas.

Culto yoruba a la naturaleza

La Madre naturaleza es la entidad que personifica a todo lo que habita sobre el plano terrenal en el Panteón Yoruba.

A su cargo corre la protección y el mantenimiento del ciclo vital y la cadena alimenticia, estableciendo de este modo el equilibrio sobre la tierra. 

«Darle de comer a la tierra» en la Regla de Osha:

En el templo yoruba a esta entidad se le honra mediante sacrificios y ofrendas que se colocan en el interior del suelo, ceremonia que debe ser precedida por los mayores de la religión conocida bajo el nombre de dar de comer a la tierra.

El religioso realiza este ritual en agradecimiento al iré obtenido y como escudo protector ante los Osogbos.

Se dice que no es propicio llevar a cabo esta ceremonia si es reciente la muerte de algún familiar, del mismo modo que no se realiza si en la casa existe alguna persona con una situación crítica de salud, pues se cree que al efectuarse este ritual bajo estas condiciones puede traer el infortunio para la familia.

Ofrendas a la madre universal:

La madre naturaleza también es venerada a través de miniestras, hortalizas, frutas y flores.

Esta entidad debe ser respetada por ser creadora de vida y por su milenaria experiencia. A esta encarnación se le pide la bendición y se conversa con ella para rogarle por un bien que se desea obtener.

No se necesita un sitio específico para adorarla ni buscarla, puesto que es una energía que se encuentra fluyendo libre por todas partes.

Culto a la naturaleza
error:
Copy link
Powered by Social Snap