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La Tentación desde un punto de vista religioso ¿Cómo puede evitarla?

La tentación

En cuantas oportunidades no has escuchado la polémica frase que aborda:

Cayó en la tentación porque no pudo resistirse más.

Cita que nos deja ver entre luces que la tentación doblegará al hombre en algún punto de su vida, razón que abarca parte de concepción que tenemos sobre nuestra existencia, pero que de una manera más profunda llega a tornarse incierta si partimos del punto en el que la fuerza de voluntad llega a imponerse sobre la tentación.

Es fácil pensar el hecho de que nos sucedan cosas malas porque fuerzas superiores a nosotros así lo desean, siendo cierto que la influencia de energías negativas sobre la persona llega a empañarlo astralmente atrayendo entonces para su camino sucesos menos afortunados.

Pero existe otra causa que muchas veces por conveniencia no se comenta y es la toma de malas decisiones, fenómeno que, aunque no le demos la debida importancia repercute desfavorablemente en nuestras vidas, atrayendo de por sí consecuencias que en ocasiones son inexplicables.

¿Cómo se percibe la tentación desde algunas creencias religiosas?

Diversas culturas han nombrado a la tentación según sus dialectos, situación de la que no somos ajenos, pues según nuestras creencias seremos capaces de enfocar nuestra vida y decisiones.

Desde la creencia de los Católicos

La Iglesia católica se refiere a la tentación como el germen capaz de activar el resto de los pecados, siendo esta el resultado de la influencia de las fuerzas del mal sobre la persona.

Se cree que una de las maneras más acertadas de alejarse de la tentación dentro de este marco religioso es siguiendo los diez mandamientos, doctrina que rige la vida en el mundo católico.

La tentación en la religión Yoruba

El templo yoruba ve la tentación como:

Aquel suceso que se convierte en acción mediante el que la persona modifica su manera de actuar, principios y vida por un fin que tarde o temprano lo perjudicará, a pesar de tener claro que la tentación si es evitable.

Para que esto suceda el religioso debe ser capaz de hacer dos cosas:

  • La primera tener fuerza de voluntad y
  • la segunda respetar su Itá.  

Los santos y demás deidades poseen el poder espiritual de apoyar a la persona, de proveerlo de las fuerzas necesarias para no derrumbarse y seguir adelante, pero no serán nunca capaces de decidir por el individuo.

Todos los que practicamos la religión conocemos que las advertencias de los santos se convierten en pecados, osogbos, tentaciones y mala suerte cuando nos portamos soberbios y no somos capaces de analizar y respetar sus consejos.

Oración a Dios para evitar tentaciones

¡Dios mío! Dame ojos para ver solamente el bien.

Dame oídos para oír solamente el bien.

Dame mente para pensar solamente el bien.

Dame lengua para hablar solamente el bien.

Y finalmente, dame un corazón amplio para amarlo y perdonarlo todo por amor a Ti. Amén

Puedes orar a Dios durante la semana con estos hermosos rezos:

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