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Un llamado al Espíritu Santo: Rezos poderosos y su significado espiritual

Rezos al espíritu santo

El Espíritu Santo es el nombre con el que se identifica la presencia de Dios sobre la tierra.

Es el estado que el omnipotente adopta para hacerse más cercano al hombre y poder acudir en su auxilio de una manera más rápida, sin dejar a un lado sus otras obligaciones.

Con las siguientes oraciones se hace un llamado al Espíritu Santo, para:

  • Invocar su presencia y asistencia en momentos de comunión,
  • enfrentar las adversidades y
  • encontrar la paz interior.

Es el espíritu santo, la certeza que el religioso posee que no está solo en la tierra y que guía y cuida sus pasos por sobre todas las cosas.

Porque el tiempo de Dios es perfecto y todo lo que llega a nuestras vidas persigue un propósito mayor.

Plegaria para recibir la Comunión Espiritual

Yo quisiera, Señor, recibiros, con aquella pureza, humildad y devoción con que os recibió vuestra Santísima Madre, con el espíritu y fervor de los santos. Amén.

La comunión espiritual es la interrelación que ocurre entre el hombre y el espíritu, cuando el religioso se decide a albergar a Dios en su corazón, abriendo las puertas de su casa y de su alma a su presencia divina.

Oración al Espíritu Santo

Ven, Espíritu Santo, llena los corazones de tus fieles y enciende en ellos el fuego de tu amor.

Envía tu espíritu y serán creadas todas las cosas. Y renovarás la faz de la tierra.

¡Oh Dios, que has instruido los corazones de tus fieles con la luz del Espíritu Santo!, concédenos según el mismo Espíritu, conocer las cosas rectas y gozar siempre de sus divinos consuelos.

Por Jesucristo Nuestro Señor. Amén.

Al comenzar la oración

El comienzo de la oración es una parte imprescindible para establecer conexión con el espíritu santo.

Una vez es pronunciada se deja en claro el deseo de entregarse a Dios y con esto consagrarse bajo su virtud.

Mediante este rezo se pide la protección del salvador y la necesidad de poder acudir ante él en los momentos difíciles.

Al culminar la oración

Te damos gracias, omnipotente Dios, por todos tus beneficios. Tú que vives y reinas por los siglos de los siglos. Amén.

Terminamos la oración agradeciendo a Dios por su presencia y por sus infinitos favores, beneficios que son muestra de su infinita misericordia.

En esta parte de la oración el hombre reconoce el poder del creador el cual es ilimitado y perecedero a lo largo del tiempo y el espacio.

Otros rezos poderosos para cada día de la semana orar a Dios:

Rezos al espíritu santo
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