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Novena a Santa Marta: Rezos para hacer peticiones especiales a la Virgen

Por: Claudia Rodríguez

Novena a Santa Marta

Dice el Evangelio: «Jesús amaba a Marta, a María y a su hermano Lázaro», sobre la familia de Betania, un pueblecito cercano a Jerusalén, que eran muy amados por Jesús.

Cuando Jesús se trasladó a Jerusalén, en el sur, y con él sus discípulos, era bastante peligroso el quedarse por las noches porque los enemigos le habían jurado guerra a muerte.

Pero allí, a cuatro kilómetros de Jerusalén, había un pueblecito donde Jesús se sentía bien.

Era el hogar de Marta, María y Lázaro, donde una habitación lista siempre para recibirlo.

Los tres eran amigos verdaderos de Jesús y le esperaban con afecto fraternal. Por lo que el Divino Maestro, se sentía como en su casa.

  • Por ello se le conoce a Santa Marta como la patrona de los hoteleros, por las atenciones que tenía hacia los que se quedaban en su hogar.

También es patrona de cocineros, sirvientes, amas de casa, casas de huéspedes, lavanderas y todas aquellas personas que deben atender al público.

Novena de fe y amor a Santa Marta para pedir la protección divina

Las novenas destinadas a Santa Marta, indican que ella brindará su protección a todo aquel que acuda a ella en busca de apoyo e intercederá por sus fieles ante Dios.

Esos rezos a Santa Marta durante nueve días, están destinados a pedirle que sirva de intermediaria ante Dios padre para que este escuche nuestra petición.

La novena a Santa Marta indica que la declaramos nuestra protectora y patrona y admiramos su devoción al seguir ciegamente a Jesucristo.

  • Podemos encender una vela blanca en su nombre cada día durante el momento del rezo, siempre con mucha fe y confianza en nuestro pedido para que interceda la virgen por nosotros.

Primer día de la Novena

Favorecida discípula del señor Jesús de Nazareth, Santa Marta, virgen gloriosa protectora de quien se acoge a tu protección e intercesión ante dios todo poderoso;

que oyendo los elogios hacia el señor Jesús acerca de la virginidad como virtud muy prestante, determinaste no admitir otro esposo, que, al esposo de las vírgenes, al señor Jesucristo a quien servías con gran esmero.

Imploro Santa Marta tu intercesión para que la majestad divina me conceda el favor particular que ahora solicito, si conviene para el bien y provecho de mi alma y que animado por un sincero amor al señor Jesús, sea un servidor a ejemplo de Santa Marta santificando todas mis ocupaciones para la gloria de dios todopoderoso.

Amén.

Segundo día de la Novena

Favorecida discípula del señor Jesús de Nazaret, Santa Marta virgen gloriosa, patrona y protectora mía,

tú que te afanaste por seguir al señor, con tanto esmero y amor en tu casa de Betania que todo lo que hacías te parecía poco y hubieses querido que todos los hombres empleasen las manos, los pies, el corazón y todos los sentidos y facultades en el servicio del creador del mundo que se había hecho hombre.

Te suplico Santa Marta que intercedas ante dios todopoderoso para que la maravillosa doctrina llena de enseñanzas para la vida espiritual, que el señor Jesús te dijo, me ilumine para que mi servicio jamás me haga perder la paz del corazón.

Amén.

Tercer día de la Novena

Favorecida discípula de Jesucristo, Santa Marta, virgen gloriosa, patrona y protectora mía, que habiendo enfermado y muerto tu hermano Lázaro y habiendo llegado a tu casa Jesús después de cuatro días de haber sepultado a tu hermano, movido el señor de tus lágrimas y las de tu hermana María, premió tu amorosa confianza resucitando a tu hermano.

Te ruego pues, dichosa Santa Marta que amoldes y dispongas mis penalidades y trabajos con la fe y confianza necesaria para que merezca ser remediado en la necesidad que te pido en esta novena. Amén.

Cuarto día de la novena

Favorecida discípula de Jesucristo, Santa Marta, virgen gloriosa, patrona y protectora mía, que siguiendo constantemente los pasos de tu divino redentor y maestro no lo quisiste perder de vista, sobre todo en el tiempo de su pasión sintiendo y llorando amargamente todos sus tormentos y afrentas hasta acompañarlo con María su madre y San Juan en la cruz.

Te suplico ¡oh dulce Santa! que por tu intercesión logre las gracias celestiales que necesito para seguir con confianza los caminos del señor Jesús de Nazaret y para fijar mi espíritu con fe en la contemplación de su pasión dolorosa para que de este modo consiga algún día celebrar los triunfos de la gloria eterna por Jesucristo nuestro señor.

Amén.

Quinto día de la Novena

Favorecida discípula de Jesucristo, Santa Marta, virgen gloriosa, patrona y protectora mía, que después de haber acompañado con dolor la soledad de la santísima virgen María, al ver a su divino hijo muerto, ensangrentado y desfigurado, en sus amorosos brazos, concurriste con otros piadosos fieles del señor a darle piadosa sepultura con la mayor veneración.

Te suplico poderosa Santa Marta me alcances del señor Jesucristo, que penetrado de un verdadero dolor y arrepentimiento de mis pecados y que mis peticiones sean para mayor servicio de Dios, alcanzándome de una meritoria conformidad con su santísima voluntad.

Amén.

Sexto día de la Novena

Favorecida discípula de Jesucristo, Santa Marta, virgen gloriosa, patrona y protectora mía, que te mostraste amable y servidora con la santísima virgen maría, hospedándola en tu casa igual que al señor Jesús,

Te suplico santa amable que como tan allegada de esta divina reina y señora, incline su maternal corazón y que sea ejecutora de todos los designios que la divina providencia tiene para mí.

También te imploro Santa Marta por tu intercesión alcanzar el respeto y amor a Dios, amor al trabajo y a las buenas obras, el gusto por la oración, la paciencia y sabiduría.

Amén.

Séptimo día de la Novena

Favorecida discípula de Jesucristo, Santa Marta, virgen gloriosa, patrona y protectora mía,

que mereciste la gran dicha y gozaste de la dulcísima alegría de ser de las primeras personas que vieron al señor, después de su triunfante resurrección asistiendo a sus instrucciones y recibiendo cada día nuevas gracias y favores y luego que subió a los cielos no te apartaste del lado de la santísima virgen María, atendiéndola en todas sus necesidades como lo hiciste con su amado hijo Jesús de Nazaret hasta la venida del espíritu santo.

Te pido Santa Marta que por tu intercesión sea conducido por el poder del espíritu santo a la luz del evangelio y glorificar la misericordia y generosidad de dios todopoderoso.

Amén.

Octavo día de la Novena  

Favorecida discípula de Jesucristo, Santa Marta, virgen gloriosa, patrona y protectora mía, que fuiste perseguida por los judíos quienes se apoderaron de todos los bienes que heredaste con tus hermanos de tus padres y que fuiste desterrada junto con ellos y otros fieles, discípulos servidores del señor Jesús;

pretendiendo que se ahogaran a causa de la furia de los vientos y las olas del mar, embarcados en un navío sin mástiles ni timón alguno, pero siendo salvados por la divina providencia, arribaron al puerto de Marsella, donde anunciaste la fe de Jesucristo, convirtiendo a muchos y obrando grandes maravillas.

Te suplico poderosa Santa Marta, que por tu intercesión me alcances del señor la constancia y firmeza que necesito para aceptar con fe las persecuciones, burlas y desprecios, sin que jamás deje de alabar y bendecir a dios todopoderoso.

Amén.

Noveno día de la Novena

Favorecida discípula de Jesucristo, Santa Marta, virgen gloriosa, patrona y protectora mía, que, movida por las lágrimas de los vecinos de Tarascón y los pueblos cercanos en Francia, los libraste del mal armada con el estandarte de la santa cruz y utilizando el agua bendita, venciste al dragón del mal.

Después retirándote a un desierto con otras doncellas convertidas a Jesucristo edificando un monasterio. diste testimonio de oración constante y buenas obras hasta el momento de tu muerte la cual te la reveló el divino maestro.

En tus manos me pongo con la confianza y seguridad que intercederás ante Dios todopoderoso seguro de alcanzar la solución a mi petición y tu auxilio y protección y perdón a mis pecados, mediante una conversión sincera y la vida eterna a la que aspiro, para acompañarte en la gloria de Dios.

Amén.

Oración final de la Novena a Santa Marta

Santa mía, Santa Marta: yo me acojo a tu protección y amparo y en prueba de mi afecto, te ofrezco esta luz que en tu honor encenderé todos los martes.

Consuélame en mis penas por la infinita dicha que tuviste al hospedar en tu casa al divino salvador, intercede por mí y por toda mi familia para que siempre conservemos en nuestros corazones a dios y sean resueltas nuestras necesidades.

Yo te suplico tengas misericordia infinita al favor que te pido.

Luego de esta oración, todos los días volvemos a hacer la petición que le tenemos a Santa Marta con mucha fe.

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