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Amelia La Milagrosa: el panteón más visitado de la Necrópolis de Colón

Por: Ninette Caren Fernández

Amelia la milagrosa

La Necrópolis Cristóbal Colón atesora entre sus esculturas, sus lápidas y sus pompas fúnebres una rica historia que refleja las tradiciones más antiguas de Cuba. Este camposanto ha observado en silencio la creación de múltiples leyendas y devociones que dan fe de la religiosidad del pueblo cubano por sus convicciones.

Sus tumbas albergan hoy día un sequito de familiares y creyentes que acuden a ellas en la búsqueda de soluciones para sus problemas, comenzando a adorar como santos a muchos de los restos mortales y energía espiritual que se encuentran en estas.

Entre la multitud destaca una de las tumbas más famosas de Cuba, los restos que allí yacen pertenecieron a una mujer que a la vista de muchos pudiese haber pasado desapercibida, pero su espíritu de madre no hizo posible que tal crimen fuese cometido y pasase de esta forma su historia al olvido.

¿Quién fue la Milagrosa? La Historia

Estamos hablando entonces de Amelia Goyri de la Hoz: La Milagrosa. Su historia comenzó a raíz de su fallecimiento cuando su esposo iba a visitarla de forma diaria al cementerio, al llegar ante el panteón iba bordeándolo sin darle la espalda a medida que sonaba las aldabas del mismo con el fin de despertar el espíritu de su esposa, nunca le dio la espalda a su sepulcro pues pensaba que sería una falta gravísima voltearse de espaldas ante tan puro amor.

Amelia y su esposo José Vicente Adot contrajeron nupcias el mismo día que la hermana de la futura esposa, algunas fuentes discrepan sobre el grado de consanguinidad que mantenía Amelia con la segunda novia pues afirman que fue su prima la que se casó el mismo día que esta, hecho que se consideraba de mala suerte en esa época.

Tiempo después Amelia quedó embarazada, fuentes bibliográficas afirman que el obstetra que atendió a la joven durante la gestación fue el afamado médico Eusebio Hernández el cual le diagnosticó lo que se consideraría hoy como Hipertensión Arterial Gestacional.

Por azares del destino este embarazo no tuvo un desenlace feliz puesto que la gestante y su descendencia fallecieran tiempo después de comenzar el trabajo de parto.

El Milagro de Amelia

El culto popular revela que Amelia «La Milagrosa» fue enterrada con su bebé entre las piernas según mandaban la tradición fúnebre para las madres que sufrían este trágico suceso.

Se dice que cuando exhumaron los restos ambos cadáveres se encontraban intactos y la joven madre sostenía a su pequeño hijo en brazos con una expresión de inconfundible amor maternal.

Desde ese día muchas personas han acudido a ella en búsqueda de ayuda, este espíritu es considerado milagroso, a esta mujer se le atribuyen la sanación de personas que se encontraban en una situación crítica de salud principalmente neonatos y mujeres embarazadas.

La Veneración de la tumba de Amelia Goyri: «La Milagrosa»

Este mito rebasó las fronteras de la isla antillana, volviéndose tan popular que personas de todo el mundo acuden al cementerio para solicitar su ayuda sobre todo para buscar amparo ante las enfermedades relacionadas con el período gestacional.

Su tumba se considera el panteón más visitado de la Necrópolis Colón, sobre esta se pueden observar muchas ofrendas florales, ropa de recién nacidos, pañales e incluso cartas y poesías.

El pueblo le profesa fe con mucha devoción, es una de las figuras de la historia más queridas por los cubanos quienes guardan su leyenda con el más fraternal cariño y respeto.

Su memoria sigue intacta entre los seguidores de sus milagros quienes la veneran como a una santa. 

Amelia la milagrosa
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