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¿Conoces las Orishas femeninas más veneradas en el Panteón Yoruba?

Orishas Mujeres

Son ellas, las que nos cubren con su manto protector, las guerreras, madres y sabias féminas que escuchan esas plegarias que se alzan en busca de consuelo y socorro.

Las Orishas femeninas más veneradas de la Regla de la Osha (Santería) se destacan por sus grandes poderes y su fuerza de guerreras, y a la vez por su gentileza, su belleza y su espíritu de madres protectoras.

Y aunque todas las deidades yorubas poseen energías y poderes sagrados, iguales de importantes, algunas diosas son más veneradas en Cuba y su culto ha llegado a extenderse por toda la isla.

Conozcamos ahora quiénes son las Orishas femeninas más veneradas del Panteón Yoruba:

Oshún, la Diosa del Amor

La orisha Oshún

Oshún es la personificación de los inmensos poderes del amor. Es una Osha y está en el grupo de los Oshas de cabecera y es la Diosa yoruba del Amor y los Ríos.

Ella representa la tranquilidad de las aguas, su transparencia y magia, la intensidad de los sentimientos y la espiritualidad, la sensualidad humana, la delicadeza y la feminidad. Es protectora de las gestantes, es el vientre que cuida a las parturientas y a pesar de su inmensa belleza, se le representa como una mujer interiormente severa, sufrida y triste.

Y es que Oshún no solo representa la belleza de la vida, sino también el rigor religioso y el castigo implacable ante ofensas. Es la más calamitosa, nunca se sabe cuándo su furia se desate.

Es la que intercede ante Olofin para implorar por los seres de la tierra y es considerada la apetebí de Orunmila. Las flores que la representan son los girasoles.

Está relacionada con las joyas, los adornos corporales y el dinero. Oshún es la Orisha del agua dulce y por ello sus seguidores llevan ofrendas al río y le piden sus bendiciones sobre todo en temas de amor y dinero, porque ella es abundancia y prosperidad. Su color es el amarillo y el dorado, que simboliza la riqueza, la energía de la luz y la ostentación.

Es hermana y aliada de Yemayá, quien le dio la fortuna de que su casa fueran las aguas dulces y por su poderío, pidió la intervención de las mujeres en el consejo de los Orishas.

La reina Oshún y su Sincretismo Católico

Oshún sincretiza en el catolicismo con la patrona de Cuba, la Virgen de la Caridad del Cobre, una de las santas más alabadas por el pueblo. Se le conoce como la Virgen Mambisa porque a ella se encomendaban los luchadores cubanos antes de cada batalla.

A la Virgen de la Caridad del Cobre se le venera en el Santuario que lleva su nombre en Santiago de Cuba. Cientos de personas, cubanos y extranjeros, visitan a diario el lugar, para disfrutar de un símbolo de historia, religión e identidad de esta Isla.

A la Caridad del Cobre le rezamos por el bienestar y pedimos su eterna bendición.

Yemayá, la Madre del Mundo

La orisha Yemayá

Yemayá es guerrera, orisha y madre, y como madre, es férrea protectora de todos sus hijos. Es el vientre del mundo, la que ampara a todos sus hijos en la tierra y representa al útero como fuente de la vida, la fertilidad y la maternidad.

Está en el grupo de los Oshas de cabecera y su elemento en la naturaleza son las olas del mar, por lo que siempre que baja, se mueve con el mismo compás que el mar en calma.

Ella es dueña de las aguas y el mar, y es la misma fuente de la vida. Danza como las olas, tranquila o furiosa, sobre la superficie del océano, sus colores son los mismos de la inmensidad de sus aguas.

Pero como cambiante es el mar, también Yemayá puede abandonar su calma. Se dice que cuando castiga es inflexible y no acepta faltas de respeto.

Es adivina por excelencia, pues le robó el okpele a Orula y este luego le entregó los caracoles (diloggún). Su nombre proviene del Yorùbá Yemòjá, que significa madre de los peces.

La leyenda dice que todos los humanos somos sus hijos, pues por 9 meses nadamos como peces en la placenta de nuestra madre.

Sincretismo Católico de la gran Yemayá

Yemayá sincretiza en la religión católica con la Virgen de Regla, la protectora de la Bahía, representante de las aguas del mar y protectora de los que las surcan. Madre y guerrera.

La Virgen de Regla es la patrona del pueblo que lleva su nombre y que se ubica frente a la Bahía de La Habana. Allí, al actual Santuario de la Virgen de Regla en el poblado de igual nombre concurren a menudo católicos y seguidores de la Regla de Ocha, para adorar a la Virgen de Regla y a la diosa Yemayá y pedirles su bendición.

La Virgen de la Caridad y la de Regla, son ambas, símbolos ante las tempestades e invocadas como refugios, como madres protectoras.

Oyá, la Reina de la Centella

La orisha Oyá

Oyá es la que reina sobre los arcoíris, las centellas y los vientos fuertes, es la emisaria de la muerte misma. Y es que ella está muy relacionada con Ikú, la divinidad de la muerte, pues habita en los cementerios y guía las almas de los difuntos.

Como orisha representa los temporales y los vientos huracanados que arremeten con su misma furia de guerrera. Simboliza el carácter violento e impetuoso del paso de la vida a la muerte.

Simboliza la intensidad de los sentimientos lúgubres, el mundo de los muertos y junto con Eleguá el dueño de los caminos, el adivino Orula y el padre Obatalá, domina los cuatro vientos. Baila sobre las tumbas y en la oscuridad, y con su objeto de poder, el iruke, limpia los osogbos de la vida de los hombres.

Yansa, como también es llamada, representa la reencarnación de los antepasados, la falta de memoria y el sentimiento de pesar en la mujer. Es sacrificada, amorosa y muy fiel, se saluda diciendo ¡Jekúa Jey Yansá!

Es una de las llamadas Orishas muerteras junto a sus hermanas Obba y Yewá, pues ella ejerce un poder especial sobre los Eggúns, por ser madre de 9 de ellos. Su nombre proviene de Yorùbá Òyá, dueña de la oscuridad, también conocida como Oyá Yansá del Yorùbá Iyámsá, madre de nueve.

Sincretismo Católico de la guerrera Yansa

A Oyá se le sincretiza en el catolicismo con Santa Teresita del Niño Jesús, protectora y guardiana, una religiosa carmelita descalza francesa declarada santa en 1925 y proclamada Doctora de la Iglesia en 1997.

De la santa se cuenta que realizaba milagros en cuanto a la cura de curaciones de enfermedades y conversiones y sus prodigios siempre eran asociados a la repentina cura de distintas dolencias.

Es la patrona de las misiones y su autobiografía, se considera hoy uno de los clásicos espirituales más famosos. A Santa Teresita le rezamos por la salud y la cura de enfermedades.

Obba, la Diosa del Sacrificio y el Amor Reprimido

La orisha Obba

Obba es la Orisha del panteón yoruba que representa el amor reprimido y el sufrimiento, y simboliza la fidelidad conyugal. Es la mujer fuerte que sabe hacer sacrificios por los que ama.

En la naturaleza habita en los lagos y las lagunas y junto a Oyá y Yewá, forma la trilogía de las deidades muerteras y vaga por los cementerios buscando almas perdidas. Obba, específicamente, custodia las tumbas de los fallecidos y habita el cementerio y los montes en los que quedan abandonadas las almas.

Su nombre proviene del Yorùbá Òbbá (Òbè: sopa – Obá: rey), «La de la sopa del rey», y se debe a su patakí junto a Shangó, rey del trueno, donde por amor a su esposo se cortó una oreja perdiendo su amor para siempre.

Tiene una estrecha relación con la Diosa Yoruba del Amor y los Ríos, Oshún, y por ella, Obba también lleva cinco brazaletes de oro.

La hermosa Obba y su Sincretismo Católico

Obba sincretiza en la religión católica con varios santos, pero fundamentalmente con Santa Rita de Casia, patrona de lo imposible.

Santa beatificada por Urbano VIII y canonizada por León XIII el 24 de mayo de 1900, por una vida dedicada a ayudar a los demás y por todos los milagros que le fueron adjudicados.

Yewá, la Orisha de la Soledad

La orisha Yewa

Yewa o Yegguá es la soledad, la que quiso alejarse de todo y por ello es pura e inocente. Es una Orisha que representa la fidelidad, la contención de los sentimientos, la castidad femenina, la virginidad y la esterilidad.

Es dueña del cementerio y la sepultura, y vive entre las tumbas y los muertos. Se encuentra dentro del féretro que está en el sepulcro, desde allí cuida del mundo porque también es guerrera y muertera.

Yewá es la Orisha que está ampliamente ligada a la muerte y por ello forma parte de la Trilogía de las Diosas Muerteras y temerarias, junto a Oyá y Obba. Ella es la encargada de llevar los espíritus a Oyá y es la que baila sobre sus tumbas.

Su nombre proviene del Yorùbá Yèwá (Yeyé: madre – Awá: nuestra) y se dice que su culto es más fuerte en las casas de Santiago de Cuba, donde se entrega como Orisha tutelar y sus hijos gozan de gran prestigio como sabios y adivinos.

Sincretismo religioso de la muertera Yewá

Yewá sincretiza en el catolicismo con varios santos, pero fundamentalmente con La Virgen de los Desamparados, una advocación de la Virgen María y la patrona de la Comunidad Valenciana.

Se le venera como una de las siete patronas de las comunidades autónomas de España y su imagen simboliza a la virgen María que se caracteriza por tener una ligera inclinación hacia adelante, y por ello a lo largo de los años también se le dice La Geperudeta (La Jorobadita).

A Nuestra Señora de los Desamparados le rezan sobre todo, los que se encuentran en difíciles condiciones de vida por alcanzar una estabilidad.

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