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¿Por qué se cuelga un racimo de plátanos en el cuarto de Santo?

Plátanos en el cuarto de santo

La mata de plátano es astuta, esta sabe hallar el equilibrio entre las ráfagas de viento para no doblegarse ante la tempestad.

Se considera una planta sagrada para los practicantes de la Osha, pues en el interior de su tronco son resguardados muchos secretos de los Orishas y demás deidades sobrenaturales.

Entre esta familia herbácea destaca el plátano indio el cual posee una jerarquía superior, está bendito pues su energía vital se encuentra estrechamente relacionada a los espíritus aborígenes que habitaban Cuba antes y durante el proceso de conquista y colonización.

¿Para qué se utiliza esta fruta en la Religión Yoruba?

El plátano ha sido empleado por el hombre a lo largo de los tiempos, esta fruta ha gozado de gran aceptación en el sector de la industria alimenticia siendo la base de numerosos platillos.

De la misma forma se ha utilizado con fines religiosos, el plátano puede encontrarse formando parte de una ofrenda para los Orishas, siendo el objeto central de numerosos rituales y ceremonias.

A través de este trabajan Aggayú Solá, Oyá Yansa y Kawó Silé Shangó, tres deidades de fundamento dentro del Panteón Yoruba.

El significado del racimo de plátanos a la entrada del cuarto de santo

El plátano es la fruta por excelencia de Shangó, esta fruta lo representa en la Osha.

Esta fruta simboliza la unidad y hace alusión sobre lo importante que es el trabajo en equipo pues un solo fruto no hace un racimo del mismo modo que una única persona no puede enfrentarse sola ante las vicisitudes.

Esta representación se coloca en la entrada del cuarto de la Osha para que la bendición del Orisha llegue al iniciado en la santería y a los otros religiosos que participan en la ceremonia.

Es tan importante que sin él se considera incompleta la preparación del recinto donde se va a coronar el ángel de la guarda constituyendo una pieza clave para que se pueda asentar en la lerí (cabeza) del iyawó (iniciado) el mismo.

Una de las ceremonias del santo que pasa desapercibida por muchos es el consumo de este racimo a medida que se va madurando, las frutas se le dan al iyawó en las comidas y se le ofrecen a los religiosos que llegan a la casa donde se desarrolla el santo, es un ritual caritativo pues a través de este se comparte entre los hermanos de religión el iré proveniente de Kawó Silé. 

Plátanos en el cuarto de santo
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