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En Ogbe Otura Shangó perdió el tablero de Ifá ¿Por qué fue castigado?

Shangó Ogbe Otura

Al principio de los tiempos Olodumare bajó a la tierra y consagró a Shangó y a Orunmila bajo el secreto de Ifá.

Como Shangó era un guerrero muy hábil y había tenido tantos éxitos militares, a diferencia de Orunmila que era un hombre dado al pensamiento y a la interpretación, decidió otorgar al primero el tablero de Ifá, para que mediante este el Orisha pudiese efectuar el arte de la adivinación.

Pataki donde Olodumare entrega el don de la adivinación

Con el paso de los meses Shangó quien era muy popular había obtenido un pueblo religioso que lo seguía a todas partes y como era muy dado a las fiestas a donde quiera que iba se acompañaba de música, mujeres y ron.

Un día en medio de tantos festejos Shangó comenzó a buscar una mujer nueva en la que fijarse, una que no estuviese manchada y que solo tuviera ojos para él.

Elegguá quien se encontraba en el mismo recinto que Shangó, le comentó de una flor muy bella que se encontraba guardada en un sitio especial, lejos de la vista del hombre, para que nadie pudiese mancharla, puesto que era la doncella consentida de Olodumare.

Entonces Shangó que adoraba los retos partió en búsqueda de esa mujer.

El encuentro de Yewá y Shangó desata la ira del Supremo

Al llegar al jardín de Olodumare todas las doncellas se abalanzaban ante Shangó besándole la mano, todas menos una que permanecía aislada, Shangó supo de inmediato que ese era su objetivo.

El nombre de la doncella era Yewá, esta sintió que alguien se acercaba y sin levantar la cabeza comenzó a escuchar las palabras bonitas y preelaboradas que le decía Shangó.

Y así fueron pasando los días hasta que luego de tanto insistir, el Orisha consiguió que Yewá lo mirara, venciendo de esta manera a Olodumare.

Olodumare furioso dijo a Yewá que se encontraba decepcionado de ella y como castigo a su falta de lealtad:

Sería enviada con Oyá Yansa al reino de los muertos, lugar donde nunca más vería a los ojos a nadie, pues los muertos carecían de estos.

El tablero de Ifá es entregado al adivino Orula

Shangó, quien no saldría ileso tras provocar el agravio, fue castigado perdiendo el don de la adivinación mediante el tablero de Ifá.

Don que le fue conferido a Orunmila por manos del propio Olodumare, quien expresó al Orisha:

No me decepciones, tú que eres más sereno y menos dado a las fiestas y a las mujeres serás más apropiado para esta responsabilidad.

En ti deposito el pasado, el presente y el futuro del mundo, estoy seguro que con tu inteligencia y templanza darás mejor uso al tablero que Shangó.

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